MEJOR, SIEMPRE CON DIOS. (Parte 5)
Con Dios somos iluminados y como resultado, podemos tomar decisiones conforme a su Palabra.
MEJOR, SIEMPRE CON DIOS. (Parte 4)
Amados, hoy y siempre, la gran certeza es que, con Dios sabemos cuándo seguir adelante; incluso, si el mar está delante de nosotros. —‹‹¡Dile a la gente que marche!››. Este verso nos parece hermoso, nos parece interesante la orden de marcha. Da la sensación de fuerza, de firmeza (una invitación a la firmeza). ¡Una invitación, que nuestro Dios hizo por todas aquellas personas; y lo hace hoy, por cada uno de nosotros!
MEJOR, SIEMPRE CON DIOS. (Parte 3)
Moisés creía que estaba haciendo lo correcto; pero el resultado no era bueno. ¡Ni él cumplía bien sus tareas, ni el pueblo estaba satisfecho! Amados, el trabajo en equipo trae más y mejores resultados. —Dos hacen más que uno; diez hacen más que dos; y el resultado final, es otro.
MEJOR, SIEMPRE CON DIOS. (Parte 2)
En varias ocasiones, por supuesto, actuamos como Moisés. ¿Estás de acuerdo? Ponemos nuestra preocupación, en lo que no podemos hacer. Dios, todos los días nos desafía a entender la diferencia, de estar con ÉL. Cuando entiendes, que no estás sólo ¡que Dios está contigo, todo es diferente!
MEJOR, SIEMPRE CON DIOS. (Parte 1)
…debemos incluir pausas; descansos en nuestro día a día. —Parar no es sinónimo de retroceder; de hecho, puede ser un
medio para obtener la fuerza necesaria e ir más rápido.
¡A PESAR DE TODO, UN FINAL FELIZ!
No habrá más lágrimas entonces, ni dolor. Los animales salvajes retozarán en vez de matar. Una vez más la creación funcionará como Dios quiso que funcionara. La paz reinará, no solamente entre Dios y las personas; sino también, entre ÉL y toda la creación. El reino saldrá a la luz. La Ciudad de Dios abrirá sus puertas de par en par.
LA SANTIFICACIÓN (Parte 3) SERIE: META TRANSFORMADORA.
Tu vieja naturaleza, la cual la biblia llama: “la carne”, es tu deseo interno y tendencia hacia el pecado. No es el sentimiento de ser tentado; es nuestra parte interna que irremediablemente escogerá decir sí, a varias tentaciones. Antes de convertirnos en creyentes, nuestra vieja naturaleza era la única. Todos tenemos esta vieja naturaleza –nuestra propensión natural a pecar por la caída del hombre, que se dio en el Jardín del Edén.
LA SANTIFICACIÓN (Parte 2) SERIE: META TRANSFORMADORA.
Si miramos nuestras vidas, sabemos que ninguno de nosotros es perfecto, –todavía luchamos con el pecado. ¿Cómo, entonces, Dios nos llama santos? ¿Cómo podemos, entonces, ser hechos santos? Esto es posible, por lo que Jesús ha hecho por todos nosotros. Cuando confiamos en Cristo, Dios nos ve a partir de ese momento, tan santos mediante su Hijo. No es algo que hayamos ganado; es un regalo que Dios nos da. El hecho de que Dios, nos haya hecho santos en Cristo, es un don que no vemos, pero lo tenemos.
LA NAVIDAD: ¡Celebremos que nació Jesús, nuestro Salvador!
La fecha no es lo más importante. Lo que importa, es que gracias a su nacimiento, muerte y resurrección, tenemos salvación, el perdón de nuestros pecados y la esperanza de la vida eterna. Las festividades navideñas, deben reflejar nuestro gozo y agradecimiento, ante esos regalos maravillosos que hemos recibido por medio de Jesús.
APRENDIENDO A CONFIAR EN LAS PROMESAS DE DIOS.
Cuantas veces hemos pasado por grandes problemas de enfermedad, de dolor de muerte, económicos, por soledad, deudas, etc., y no nos acordamos que tenemos a un Dios bueno y lleno de misericordia, que no nos va a dejar perecer jamás.









